Con un repertorio cargado de corridos, norteño y temas de desamor, el grupo conectó con el público desde los primeros acordes, generando un ambiente festivo característico del Palenque.
Entre brindis, aplausos y coreos, la agrupación mantuvo la energía durante toda la presentación, consolidando una velada de esas que se viven intensamente en este tipo de escenarios.
CON INFORMACIÓN DE NAJLA TREJO