Una ballena de aproximadamente 12 metros apareció muerta la noche del 24 de agosto de 2026 en Playas de Tijuana, Baja California. El ejemplar fue identificado, de acuerdo con información atribuida a Profepa, como un rorcual de Bryde. Debido al avanzado estado de descomposición, no fue posible realizar una necropsia para establecer con certeza la causa de muerte. Autoridades activaron el protocolo correspondiente para el manejo del cuerpo.