Una tormenta de granizo en Francia sorprendió a automovilistas que circulaban por la autopista A36, cerca de Besançon. Las piedras de hielo alcanzaron hasta 7 centímetros de diámetro y provocaron daños en parabrisas y carrocerías. Alrededor de 50 vehículos resultaron averiados, mientras que cerca de 100 personas quedaron atrapadas en la carretera y tres sufrieron lesiones leves.
CON INFORMACIÓN DE NAJLA TREJO












