El homicidio en Ceuta, donde un hombre murió tras ser presuntamente apuñalado por un ciudadano marroquí, volvió a colocar en el centro de la discusión la crisis migratoria entre España y Marruecos. El caso ocurre en un contexto de creciente presión en la frontera de la ciudad autónoma, con miles de personas intentando ingresar al territorio español. El hecho también reabrió el debate sobre la seguridad, las políticas migratorias y las relaciones diplomáticas entre ambos países.
CON INFORMACIÓN DE NAJLA TREJO