En Kaili, China, familias participaron en el tradicional Festival de los Fantasmas, conocido como Zhongyuan, con la quema de ofrendas de papel en memoria de sus seres queridos fallecidos. La celebración forma parte de una tradición en la que se honra a los antepasados y se mantiene la creencia de que, durante este periodo, los espíritus pueden regresar al mundo de los vivos.












