La portada de The Economist 2026 volvió a generar teorías en redes sociales después de los terremotos registrados en Venezuela y Colombia. Usuarios interpretaron algunas figuras de la ilustración como referencias a los meses de julio y agosto y las relacionaron con los movimientos telúricos. Sin embargo, no existe evidencia de que la publicación haya predicho estos acontecimientos.
CON INFORMACIÓN DE NAJLA TREJO