Un reciente estudio en el campo de la neurociencia reveló que el cerebro humano cuenta con un mecanismo que puede priorizar los malos hábitos sobre los buenos. Investigadores identificaron que estructuras como los ganglios basales influyen en la repetición automática de conductas, incluso cuando no son beneficiosas.
De acuerdo con el University College London, este “interruptor” se activa por recompensas inmediatas, reforzando hábitos negativos. El hallazgo ayuda a entender por qué cambiar rutinas resulta difícil y abre la puerta a nuevas estrategias para mejorar la conducta diaria.