Skip to main content

La soledad se convierte en un problema de salud para los adultos mayores

El aislamiento social y la soledad pueden afectar la salud mental, cognitiva y física de los adultos mayores.

El aislamiento social incrementa el riesgo de demencia, depresión y enfermedades crónicas.

La soledad dejó de ser un problema individual para convertirse en una amenaza a la salud pública. Se estima que más de un tercio de los adultos mayores de 50 años sufren aislamiento frecuentemente, lo que aumenta hasta en un 50 % el riesgo de deterioro cognitivo y duplica las probabilidades de generar depresión.

Trabajadores retirados y pensionados, uno de cada cinco reconoce altos niveles de soledad. En respuesta, han surgido iniciativas innovadoras como clubs intergeneracionales, donde los mayores comparten historias de vida con jóvenes voluntarios. Los resultados son contundentes: más del 90 % ha reportado mejoras emocionales.

Combatir la soledad no solo prolonga la vida, también devuelve sentido y bienestar a la vejez.

CONTENIDO RELACIONADO