¡Vaya “austeridad”! Octavio Romero, director de Infonavit, jura que no compra joyas... pero resulta que colecciona departamentos millonarios.
Y con total cinismo, intenta ocultarlo. La pregunta es obligada para FGR: ¿Acaso en este país la justicia tiene favoritos y solo investiga a conveniencia? Con las pruebas sobre la mesa, la inacción es complicidad.












