El fuerte oleaje asociado al huracán Marie provocó erosión costera y desprendimientos de acantilados en Pacifica, California, donde las olas golpearon zonas vulnerables de la costa y removieron parte del terreno.
Las olas socavaron sectores de los acantilados, principalmente en áreas donde el terreno presentaba signos de inestabilidad. Los desprendimientos ocurrieron cerca de estructuras y autocaravanas ubicadas junto al borde costero, aumentando el riesgo para las zonas próximas.
El fuerte oleaje también alcanzó un muelle que ya presentaba daños, mientras las condiciones del mar continuaron afectando la costa. Las autoridades mantienen vigilancia sobre las zonas expuestas debido a la posibilidad de nuevos desprendimientos y erosión.
Las imágenes del litoral muestran el impacto de las olas sobre los acantilados y la pérdida de terreno en distintos puntos de la costa de Pacifica. Se recomienda mantener distancia de los bordes de los acantilados, ya que pueden producirse colapsos repentinos incluso después de que disminuya el oleaje.