El fenómeno meteorológico llegó después de una jornada de calor extremo, en la que Alzira alcanzó 44.7 °C. Las tormentas provocaron caída de árboles, daños en carreteras y vías ferroviarias, además del derrumbe parcial del techo de la iglesia de Santa Catalina, en Alzira.
Los bomberos atendieron más de 120 incidencias en distintas zonas afectadas.