Una batería portátil de litio se incendió durante el vuelo, que cubría la ruta entre Ámsterdam y Curazao, mientras la aeronave sobrevolaba el océano Atlántico. La tripulación logró extinguir el fuego y el avión regresó a Ámsterdam como medida de precaución. La Aerolínea confirmó el incidente y señaló que se siguieron los procedimientos correspondientes.
El caso vuelve a poner atención sobre los riesgos de las baterías de iones de litio. La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) explica que estas baterías pueden sufrir una reacción conocida como fuga térmica cuando se dañan, sobre calientan o presentan otras fallas, generando calor, humo y fuego.
La FAA recomienda transportar las baterías de repuesto y los cargadores portátiles únicamente en el equipaje de mano, mientras que la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) también establece medidas específicas para reducir los riesgos asociados con estos dispositivos.