Durante el 5 de septiembre, el volcán expulsó ceniza y lava, mientras fuertes sonidos de las erupciones fueron registrados en la zona.
La nube de ceniza se desplazó sobre el oeste de Indonesia y alcanzó rutas aéreas, provocando el cierre temporal de varios aeropuertos. La ceniza volcánica representa un grave riesgo para los aviones, ya que puede afectar sus motores y reducir la visibilidad.
El aeropuerto internacional Soekarno-Hatta, principal terminal de Yakarta, suspendió operaciones temporalmente. En un primer corte, 209 vuelos y 22 mil 798 pasajeros resultaron afectados. Pero la cifra siguió aumentando: para la mañana del 6 de septiembre, las autoridades contabilizaban 373 vuelos afectados.
Y posteriormente, reportes internacionales elevaron el impacto a ocho aeropuertos, más de mil 500 vuelos y alrededor de 170 mil pasajeros perjudicados, mientras la nube de ceniza continuaba desplazándose.
CON INFORMACIÓN DE NAJLA TREJO