En México se ha disparado la demanda de hemodiálisis debido al consumo excesivo de bebidas azucaradas. En 2024, más de 79 mil pacientes fueron sometidos a terapias de reemplazo renal, frente a 59 mil en 2020. Expertos señalan que la diabetes, derivada del alto consumo de azúcar, es la principal causa de enfermedad renal crónica. La hemodiálisis requiere sesiones de hasta 6 horas varias veces a la semana y reduce en promedio 10 años la esperanza de vida. El problema se ha convertido en una alerta de salud pública en México.