Un estudio del CEMDA y CartoCrítica muestra que los bebés nacidos en zonas cercanas al flaring petrolero presentan un 87 % más riesgo de anomalías genéticas y un 84 % más de malformaciones congénitas. Analizando más de 400 mil nacimientos en Tabasco, Veracruz, Chiapas y Campeche, se comprobó que vivir cerca de instalaciones que practican flaring —quema de gas natural— también incrementa los partos prematuros y reduce peso y talla en los recién nacidos.
TE PUEDE INTERESAR: Esta es la prueba para detectar el Síndrome de Down desde el embarazo; ¿en qué mes puedes saberlo?
El flaring emite compuestos tóxicos como benceno, metano y hollín, relacionados con efectos graves en la salud. Casi 40 millones de mexicanos viven expuestos a este riesgo, lo que evidencia la urgencia de fortalecer la regulación ambiental y proteger la salud materna e infantil en regiones petroleras.