El esfuerzo ocular prolongado puede generar sequedad en los ojos y dificultad para enfocar a distintas distancias. Además, la postura encorvada frente a computadoras o móviles causa tensión en cuello, hombros y espalda, aumentando el riesgo de problemas musculoesqueléticos.
La exposición continua a la luz azul retrasa la liberación de melatonina, lo que afecta el sueño y altera el ritmo circadiano. Incluso se ha comprobado que el exceso de pantallas disminuye la capacidad de concentración y está vinculado con síntomas de ansiedad.
Reducir las horas frente a dispositivos digitales es clave para proteger tu vista, tu postura y tu bienestar mental.
CON INFORMACIÓN JACOBO FLORES