De acuerdo con la Clínica Cleveland y la Mayo Clinic, diversos hábitos cotidianos pueden elevar el cortisol, como dormir poco, consumir demasiada cafeína, mantener estrés crónico o trabajar jornadas prolongadas. Los especialistas recomiendan descanso adecuado, actividad física moderada y técnicas de relajación para favorecer el equilibrio hormonal.
CON INFORMACIÓN DE JACOBO FLORES