Los compuestos aromáticos estimulan receptores olfativos que, a su vez, envían señales a zonas del sistema nervioso relacionadas con el estado de vigilia. El efecto no es tan intenso como beber cafeína, pero basta para mejorar la concentración en personas que necesitan un impulso rápido.
Empresas tecnológicas ya experimentan con difusores de aroma en oficinas como alternativa natural para combatir la fatiga laboral. Oler café no sustituye al consumo, pero podría convertirse en una estrategia útil para mantener la mente activa sin exceso de cafeína.
CON INFORMACIÓN DE JACOBO FLORES













