La diabetes tipo 5 fue reconocida por la FID en 2025 y afecta a personas jóvenes y delgadas en contextos de malnutrición crónica. A diferencia de la diabetes tipo 2, no existe resistencia a la insulina, sino deficiencia de producción debido al daño pancreático. Se estima que 25 millones de personas en el mundo la padecen. Este hallazgo permitirá tratamientos más accesibles y adecuados para regiones vulnerables.













