El Congreso de la CDMX aprobó por unanimidad una reforma al artículo 267 del Código Civil, introduciendo la fracción VII, que obliga a incluir un plan de cuidados para las mascotas en los convenios de divorcio. Esta ley considera a los animales como seres sintientes, no simples bienes jurídicos, y permite que un juez determine sustento, visitas, atención veterinaria y cuidados según el bienestar del animal.
En caso de desacuerdo entre las partes, el juez evaluará factores como capacidad de cuidado, disponibilidad de tiempo y recursos, y elegirá el esquema de custodia compartida o exclusiva que asegure el mejor trato para la mascota.
Con esta reforma, la CDMX reconoce legalmente que los perros y gatos son parte de la familia y no mercancía. Los “perrhijos” ya tienen voz en los tribunales, y su bienestar entra en la balanza al disolverse una relación.
CON INFORMACIÓN DE DOMINIQUE FEMAT
TE PUEDE INTERESAR: ¿Alérgico a los perros? 3 mascotas que puedes tener













