Tomar café incrementa la dopamina y mejora la capacidad de enfoque, ideal para tareas analíticas o repetitivas. Sin embargo, estudios demuestran que puede reducir el pensamiento divergente, el tipo de razonamiento necesario para la creatividad.
Esto ocurre porque la cafeína disminuye la divagación mental, clave para la generación de ideas originales. Por eso, es útil en trabajos de precisión, pero no siempre recomendable en procesos creativos. El café es un gran aliado del enfoque, siempre que sepas cuándo y cómo tomarlo.
CON INFORMACIÓN DE JACOBO FLORES