Sin embargo, no solo importa la parte técnica: la adaptabilidad, el pensamiento crítico y la capacidad de comunicación efectiva son igual de determinantes. En un mercado con creciente automatización, la combinación de habilidades digitales y sociales marca la diferencia en la contratación.
También se valora el liderazgo empático y la capacidad de trabajar en entornos híbridos y multiculturales. Capacitarse en estas áreas es clave para no quedarse atrás en un entorno laboral cada vez más competitivo y automatizado.
CON INFORMACIÓN DE JACOBO FLORES













