La explosión levantó una bola de fuego que se elevó hasta 150 metros, visible desde varios sectores de la ciudad. Más de 200 bomberos y decenas de vehículos de emergencia arribaron al sitio: se desplegaron casi 30 unidades especializadas para contener las llamas y evitar que se propagaran a zonas vecinas. El incendio fue catalogado como emergencia de máximo nivel.
Las autoridades pidieron a los habitantes cercanos resguardarse en sus hogares, cerrar puertas y ventanas por el humo tóxico que se expandió hacia áreas residenciales. Hasta ahora no se reportan víctimas fatales ni heridos de gravedad, aunque la planta quedó destruida y los daños materiales son cuantiosos. Autoridades iniciaron una investigación para determinar la causa exacta del estallido.
CON INFORMACIÓN DE DOMINIQUE FEMAT