Una investigación coordinada entre agencias de Estados Unidos y la Fiscalía General de la República (FGR) ha destapado una de las cloacas de corrupción más profundas del sector energético: la trama del Huachicol Fiscal. Este esquema de evasión y contrabando de combustible habría generado un boquete financiero de 600,000 millones de pesos, afectando gravemente las arcas del Estado.













