La dieta occidental y la microbiota intestinal han sido objeto de diversas investigaciones que relacionan el consumo frecuente de alimentos ultraprocesados con una menor diversidad bacteriana y un mayor riesgo de procesos inflamatorios. Especialistas señalan que mantener una alimentación rica en fibra, frutas y vegetales ayuda a conservar el equilibrio del sistema digestivo y la salud general.
CON INFORMACIÓN DE JACOBO FLORES