La ingeniería biomédica trabaja en la creación de ovarios artificiales mediante andamios de fibrina que imitan el tejido humano, permitiendo el crecimiento de folículos y la producción natural de hormonas como estrógeno y progesterona. Este avance podría ayudar a mujeres que enfrentaron cáncer y no pueden recurrir a métodos tradicionales de preservación de óvulos. Aunque la tecnología aún está en fase preclínica, representa un paso hacia la restauración de la fertilidad y la función endocrina tras tratamientos oncológicos.