Tras las elecciones, los ciudadanos enfrentan otro tipo de simulacro: el de la salud pública. En Chiapas y otros estados, usuarios del IMSS-Bienestar denuncian falta de atención médica, desabasto de medicamentos y largas esperas. Muchos lo describen como una “pantomima institucional”, donde solo se simula que el sistema funciona. Las quejas son constantes, mientras las autoridades prometen mejoras que nunca llegan. Para miles, la salud sigue siendo una promesa rota y un drama diario.