Skip to main content

Llorar no solo es emocional, también es fisiológico

El llanto emocional activa un complejo proceso en el organismo.

Al derramar lágrimas, el cuerpo elimina hormonas relacionadas con el estrés como el cortisol, lo que ayuda a recuperar el equilibrio interno. Al mismo tiempo, se liberan endorfinas y oxitocina, sustancias que generan calma y alivio físico. Llorar también estimula el sistema nervioso parasimpático, responsable de la relajación y el descanso.

Incluso se ha observado que, después de un episodio de llanto, las personas experimentan mejoras en la presión arterial y en la calidad del sueño. Llorar es un mecanismo natural que el cuerpo utiliza para liberar tensión y restaurar el bienestar emocional.

CON INFORMACIÓN JACOBO FLORES

CONTENIDO RELACIONADO