En los primeros años de vida, el cerebro de un niño aún no clasifica claramente los roles familiares. Según especialistas en neurodesarrollo infantil, un niño de dos años puede llamar “mamá” a su abuela si es ella quien lo cuida de forma constante.
A esa edad, el concepto de “mamá” está más relacionado con la figura que brinda seguridad, alimento y afecto que con la madre biológica. La Asociación de Psicología del Desarrollo 2025 señala que el apego temprano se construye principalmente por interacción diaria y cercanía emocional.
Para un niño pequeño, “mamá” no es un título, es la experiencia de sentirse protegido. Y quien cumpla ese papel en su día a día será reconocida como tal.