Los estudios sugieren que dormir de lado, especialmente hacia la izquierda, puede afectar la circulación sanguínea y la función del corazón en algunas personas. En cambio, dormir boca arriba favorece la alineación de la columna y la respiración. Aunque no existe una postura “perfecta” para todos, los cardiólogos recomiendan encontrar una posición que favorezca el descanso y no genere presión extra sobre el organismo.














