De acuerdo con la Mayo Clinic, algunos síntomas de cortisol alto incluyen aumento de peso, especialmente en el abdomen, fatiga constante, insomnio, ansiedad e irritabilidad. También pueden presentarse presión arterial elevada, debilidad muscular y cambios en la piel. Este desbalance hormonal puede afectar el metabolismo y el sistema inmunológico.
Detectarlo a tiempo es clave para evitar complicaciones, por lo que especialistas recomiendan acudir al médico si los síntomas persisten.
CON INFORMACIÓN DE JACOBO FLORES