Los expertos coinciden en que la prevención es la herramienta más poderosa contra el cáncer de mama. Mantener un peso saludable, realizar actividad física constante y evitar el consumo excesivo de alcohol son medidas simples que reducen el riesgo.
También se recomienda realizar autoexploraciones mensuales y acudir a revisiones médicas periódicas. La detección temprana sigue siendo la clave más efectiva para aumentar las probabilidades de supervivencia.
CON INFORMACIÓN DE JACOBO FLORES













