El animal se acercó a la zona de observación y de repente comenzó a lanzar heces y orina usando la cola para dispersarlas, un comportamiento completamente natural en los hipopótamos para defender espacio y comunicarse con otros animales.
Lo que hizo viral el momento fue la reacción de la gente: primero estaban emocionados grabando al animal muy de cerca… y segundos después terminaron gritando del asco mientras intentaban escapar de la “zona de salpicaduras”.
CON INFORMACIÓN DE NAJLA TREJO













