El llamado síndrome de la mujer agotada describe el cansancio físico y emocional que surge al intentar ser perfecta en todos los roles: madre, pareja, profesional y amiga.
Este desgaste constante puede derivar en ansiedad, insomnio o depresión. Reconocer límites, delegar y priorizar el autocuidado son pasos esenciales para recuperar el equilibrio y romper con la exigencia de “poder con todo”.
CON INFORMACIÓN DE JACOBO FLORES













