Muchas personas gastan más de lo que tienen por presión social o compromisos familiares, lo que provoca que enero llegue con deudas, tarjetas al límite y poco margen para cubrir gastos básicos.
Especialistas en finanzas señalan que este desbalance afecta no solo la economía, sino también la salud emocional, generando estrés y ansiedad. La falta de planeación y el uso indiscriminado de crédito son las principales causas de los llamados “bolsillos vacíos” tras las fiestas decembrinas.
CON INFORMACIÓN DE JACOBO FLORES