Organizar espacios activa el sistema de recompensa del cerebro, liberando dopamina, el químico del bienestar. El orden visual también reduce el cortisol, hormona del estrés. Por eso, limpiar o acomodar da sensación de control y calma, especialmente en momentos de ansiedad.
El orden exterior calma el caos interior. No es una obsesión, es una forma biológica de recuperar equilibrio mental.
CON INFORMACIÓN DE JACOBO FLORES