De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, la exposición a eventos traumáticos puede generar secuelas emocionales profundas si no se atienden a tiempo.
Entre los síntomas más comunes del TEPT se encuentran los recuerdos invasivos o flashbacks, pesadillas recurrentes, ansiedad intensa, hipervigilancia y evitación de lugares o situaciones relacionadas con el evento traumático. También pueden presentarse irritabilidad, insomnio y dificultad para concentrarse.
El Instituto Nacional de Salud Mental señala que cuando estas señales persisten por más de un mes y afectan la vida diaria, es importante buscar ayuda profesional.
CON INFORMACIÓN DE JACOBO FLORES