Skip to main content

DORMIR MAL puede alterar tus emociones y hacerte más irritable durante el día

Dormir poco o tener un descanso de mala calidad puede influir en el estado de ánimo, aumentar la irritabilidad y dificultar la regulación de las emociones.

Dormir mal no solo genera ojeras; también altera el equilibrio emocional. Cuando el descanso es insuficiente o fragmentado, el cerebro pierde capacidad para regular las emociones y aumenta la irritabilidad.

La Sleep Foundation explica que durante el sueño profundo se reorganizan las conexiones neuronales que procesan emociones y memoria. Si esta fase se interrumpe, la amígdala cerebral, relacionada con el miedo y la reacción, se vuelve más reactiva.

Esto significa que situaciones pequeñas pueden sentirse abrumadoras. Además, la falta de sueño reduce la producción de serotonina, afectando el estado de ánimo. Mantener horarios regulares y limitar pantallas antes de dormir mejora no solo la energía, sino la estabilidad emocional.

Dormir bien no es un lujo: es regulación mental.

CON INFORMACIÓN DE JACOBO FLORES

CONTENIDO RELACIONADO