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El estrés prolongado puede afectar la memoria y el funcionamiento cerebral

La exposición prolongada al estrés y niveles elevados de cortisol se han relacionado con cambios en estructuras cerebrales.

El estrés prolongado puede tener efectos sobre el cerebro, especialmente cuando se mantiene durante largos periodos. Investigaciones publicadas en PubMed señalan que la exposición crónica al estrés y a las hormonas relacionadas con esta respuesta puede modificar estructuras involucradas en la memoria y la regulación emocional, entre ellas el hipocampo, la amígdala y la corteza frontal.

El cortisol, una de las principales hormonas liberadas durante la respuesta al estrés, también ha sido relacionado con cambios en el volumen cerebral y con alteraciones en el rendimiento de la memoria. Un análisis del Framingham Heart Study encontró que niveles más elevados de cortisol se asociaron con menor volumen cerebral y un peor desempeño en pruebas de memoria en adultos de mediana edad.

Además, una investigación reciente publicada en PubMed encontró que mayores concentraciones de cortisol a largo plazo se asociaron con menores volúmenes de distintas subregiones del hipocampo. Los especialistas señalan que la relación entre estrés, cortisol y memoria es compleja y depende de la duración y las características del estrés.