Aunque las escenas interiores de Hannah Montana fueron grabadas en un set de estudio, esta residencia fue la fachada que apareció en pantalla y se convirtió en parte del imaginario de millones de fans.
La propiedad, de estilo Cape Cod y con vista al Pacífico, se ofrece actualmente en el mercado inmobiliario por 21 millones de dólares. Más allá de su papel en la serie juvenil, su cocina sí fue utilizada en la vida real, nada menos que por Selena Gomez, quien grabó ahí episodios de su programa culinario Selena + Chef.
La venta de esta mansión no solo implica adquirir una residencia de lujo, sino también un escenario real donde se cruzan dos símbolos de la cultura pop: el mundo ficticio de Hannah Montana y el regreso de Selena Gomez a la pantalla.
CON INFORMACIÓN DE DOMINIQUE FEMAT
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