La inflamación de los cornetes nasales puede provocar congestión, dificultad para respirar por la nariz, estornudos, goteo nasal y presión facial. Entre sus causas se encuentran las alergias, resfriados, infecciones respiratorias, contaminación, humo y exposición a polvo. Cuando la inflamación persiste, los cornetes pueden aumentar de tamaño y dificultar el paso del aire. El tratamiento depende de la causa y puede incluir lavados nasales con solución salina y medicamentos indicados por un profesional. Si la congestión permanece durante varias semanas o afecta el descanso, se recomienda valoración médica.












