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¿Un hidrocálido murió en el Titanic? La historia que conecta a Aguascalientes con el famoso naufragio

La tragedia del Titanic tiene una conexión inesperada con Aguascalientes: una poderosa familia minera, una fundidora y uno de los pasajeros más famosos.

La historia del Titanic suele relacionarse con pasajeros millonarios, empresarios y personajes de distintas partes del mundo. Sin embargo, existe un vínculo poco conocido entre aquella tragedia marítima y Aguascalientes, que se remonta a una de las familias empresariales más poderosas de finales del siglo XIX: los Guggenheim.

Uno de sus integrantes, Benjamin Guggenheim, viajaba a bordo del transatlántico que se hundió en abril de 1912. Su historia tiene un punto de encuentro con la capital hidrocálida, donde su familia construyó parte importante de su fortuna gracias a la industria minera y metalúrgica.

¿Qué tiene que ver la familia Guggenheim con Aguascalientes?

Para entender esta conexión es necesario remontarse a 1894, cuando Solomon R. Guggenheim, hermano mayor de Benjamin, estableció negociaciones con el entonces gobernador de Aguascalientes, Alejandro Vázquez del Mercado, para instalar una importante planta metalúrgica al norte de la ciudad.

El proyecto se materializó con la construcción de la Gran Fundición Central Mexicana, que comenzó operaciones en 1895 sobre terrenos que anteriormente pertenecían al Rancho El Sillero.

La empresa se convirtió en una de las instalaciones metalúrgicas más importantes de su época. Recibía minerales procedentes de zonas como Tepezalá y Asientos, y contribuyó al crecimiento industrial y económico de Aguascalientes.

La actividad de los Guggenheim en México también fue determinante para consolidar la riqueza familiar. Sus negocios mineros y metalúrgicos se expandieron durante el Porfiriato y posteriormente se integraron a grandes corporaciones como ASARCO.

El legado de los Guggenheim que todavía existe en Aguascalientes

Aunque la Gran Fundición Central Mexicana dejó de operar en Aguascalientes en 1925, su historia permanece en distintos puntos de la ciudad.

Uno de los vestigios más reconocibles es el antiguo horno de ladrillo, ubicado en las inmediaciones del Segundo Anillo Poniente y la calle Pedro García Rojas, considerado parte del patrimonio industrial de la capital.

También permanece el conocido Cerro de la Grasa, una elevación formada por residuos de escoria acumulados durante los años de actividad de la fundidora. Estos materiales son parte de la huella ambiental que dejó aquella industria.

Los terrenos que ocupó la planta corresponden actualmente a zonas donde se encuentran los fraccionamientos Fundición, Los Sauces y partes de Las Brisas y San Cayetano.

¿Entonces Benjamin Guggenheim era de Aguascalientes y murió en el Titanic?

Aquí está el dato que conecta ambas historias: Benjamin Guggenheim sí murió durante el hundimiento del Titanic, pero no era hidrocálido.

Nació el 26 de octubre de 1865 en Nueva York, Estados Unidos, y era empresario y miembro de la familia Guggenheim. El 10 de abril de 1912 abordó el Titanic en Cherburgo, Francia, como pasajero de primera clase.

Cuando el barco chocó contra un iceberg, durante la noche del 14 al 15 de abril, Benjamin tenía 46 años. Su cuerpo nunca fue identificado después del naufragio.

Su hermano Solomon, por otra parte, fue quien encabezó los negocios familiares relacionados con Aguascalientes y posteriormente se convirtió en uno de los grandes impulsores del coleccionismo y el arte moderno, dando origen a la fundación que lleva su apellido.

Así que no, ningún hidrocálido llamado Benjamin Guggenheim murió en el Titanic. Lo que sí ocurrió es que uno de los pasajeros más conocidos de aquella tragedia pertenecía a la familia cuya fortuna también se construyó, en parte, con la riqueza mineral de Aguascalientes. Una conexión histórica entre la capital hidrocálida y uno de los naufragios más famosos del mundo.

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