Hay personas a quienes les cuesta reconocer que cometieron un error, incluso cuando existen evidencias que contradicen su postura. La psicología relaciona este comportamiento con mecanismos defensivos y, en algunos casos, con una percepción vulnerable de uno mismo.
La American Psychological Association (APA) define la conducta defensiva como una respuesta ante críticas o amenazas percibidas, que puede manifestarse mediante excusas o intentos de justificar las propias acciones.
Esto no significa que toda persona que se niega a admitir un error tenga baja autoestima o inseguridad. Sin embargo, investigaciones sobre autoestima y defensividad han encontrado que la forma en que una persona interpreta sus capacidades puede influir en cómo responde cuando se enfrenta a equivocaciones o críticas.












