La rinitis alérgica puede agravarse por hábitos cotidianos que muchas personas pasan por alto. Especialistas indican que ventilar la vivienda en horas con alta concentración de polen permite la entrada de más alérgenos al hogar. También advierten que la acumulación de polvo en almohadas y colchones favorece la presencia de ácaros, mientras que los cambios bruscos de temperatura pueden irritar las vías respiratorias. Controlar estos factores ayuda a reducir síntomas como estornudos, congestión nasal y picazón.
CON INFORMACIÓN DE JACOBO FLORES