El objeto interestelar 3I ATLAS alcanzó el Nivel 4 de la escala de alerta tecnológica tras detectarse anomalías como composición metálica inusual, aceleración no gravitacional y polarización negativa. Algunos científicos consideran posible un origen tecnológico, aunque otros mantienen hipótesis naturales. Su evolución podría redefinir el estudio de objetos interestelares.












