Minutos después, la tranquilidad del barrio se rompió. Vecinos reportaron detonaciones y el joven quedó tendido sobre el pavimento, mientras los pequeños animales lo esperaban en casa.
La Fiscalía General del Estado de Sinaloa confirmó que abrió una carpeta de investigación para esclarecer los hechos ocurridos en la colonia Los Ángeles.
Familiares y amigos lo describen como estudiante, deportista y amante de los animales. La Universidad Autónoma de Sinaloa, donde formaba parte de actividades deportivas juveniles, expresó condolencias y exigió justicia.
En redes sociales, la historia ha provocado indignación y dolor. Una salida cotidiana terminó convirtiéndose en símbolo de la vulnerabilidad que enfrentan menores en contextos de violencia. El biberón nunca llegó a los gatitos. Y una familia quedó marcada para siempre.
CON INFORMACIÓN DE NAJLA TREJO
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