Investigaciones de la Universidad Northwestern demostraron que incluso una luz tenue reduce la producción de melatonina y altera los niveles de glucosa en la sangre. Esto incrementa el riesgo de obesidad, hipertensión y resistencia a la insulina.
La exposición continua a la luz durante la noche también desajusta el reloj biológico, generando fatiga crónica y disminuyendo el rendimiento diario. Los especialistas recomiendan dormir en completa oscuridad para proteger el metabolismo y evitar riesgos a largo plazo.
CON INFORMACIÓN DE JACOBO FLORES
¿Es malo? Lo que le pasa a tu cuerpo al dormir con el ventilador prendido toda la noche