Entre los terremotos más poderosos de la historia destacan el de Chile en 1960 (magnitud 9.5), el de Alaska en 1964 (9.2) y el de Tōhoku, Japón en 2011 (9.1), que causó un tsunami y la crisis nuclear de Fukushima. Otros eventos relevantes incluyen el de Sumatra en 2004 y el de Kamchatka en 1952. Estos sismos marcaron récords por su intensidad y consecuencias, obligando a rediseñar políticas globales de prevención y respuesta ante desastres naturales.
DOMMINIQUE FEMAT