Especialistas en salud cerebral advierten que la falta de estimulación cognitiva debilita la plasticidad del cerebro. Rutinas monótonas y sin retos se asocian con una disminución de la memoria, la atención y la velocidad de pensamiento. Organismos internacionales señalan que mantener el cerebro activo mediante nuevos aprendizajes y desafíos diarios ayuda a retrasar el envejecimiento mental y a conservar la agilidad cognitiva.