La Independencia de México se desarrolló en cuatro etapas clave: Iniciación (1810-1811), Organización (1811-1815), Resistencia (1815-1821) y Consumación (1821). Cada fase tuvo líderes, retos y sacrificios únicos, desde Hidalgo y Morelos hasta Iturbide y Guerrero, contribuyendo a forjar la identidad nacional. Comprender estas etapas ayuda a entender cómo México alcanzó la libertad y consolidó su historia.